La firma del acuerdo entre Israel y Hamás, impulsado por Donald Trump, sin duda le ha generado un enorme prestigio al presidente norteamericano, independientemente de los otros siete acuerdos de paz que afirma que logró concertar en diferentes partes. En todo el mundo la guerra en el Medio Oriente generó un efecto que pocas veces se había percibido: como si millones lo sufrieran como algo propio y lo llevaran sobre sus hombros.